Fisioterapia para aliviar el dolor del cólico del lactante

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Con una de las pacientes más pequeñas del Centro de Fisioterapia Irene Fandos (Nules-Castellón).

Tras analizar el papel que juega la fisioterapia en la salud de los más pequeños, con el tratamiento de la tortícolis como primer episodio de nuestra anunciada trilogía Fisioterapia: también para bebés, seguimos ahora con el capítulo dos: cómo podemos ayudar l@s fisioterapuetas en el abordaje del llamado cólico del lactante.

El cólico del lactante es una de las patologías más habituales en los primeros meses de vida del bebé. Normalmente aparece en el primer trimestre y, según los expertos, es un mecanismo de defensa que produce una contracción brusca de la musculatura del intestino. De origen desconocido, su principal efecto es un dolor intenso en la zona del abdomen y el consecuente llanto desconsolado del niño, que además de generar frustración en los padres –y noches de insomnio- suele ser el aviso más palpable. A través de la fisioterapia podemos aliviar sus molestos efectos sobre el bebé, teniendo en cuenta siempre que su tratamiento ha de ser interdisciplinar: debería contar con supervisión médica y es importantísima la colaboración de los padres.

Así, junto a los consejos y tratamientos que pueda aportar el profesional de la pediatría a los padres y madres para el abordaje de esta patología (desde cómo coger al bebé a pautas en la alimentación) desde nuestro centro de fisioterapia ponemos nuestro granito de arena con técnicas como las terapias manuales, entre las que destaca el masaje infantil, junto a otras alternativas complementarias como la aplicación de calor o la realización de una serie de ejercicios. Entre ellos, realizar círculos en el sentido de las agujas del reloj y con una suave presión en el abdomen del niño o la flexión de piernas alterna. Ejercicios y terapias manuales como las que os mostramos en este gráfico:

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El objetivo es estimular el desarrollo del aparato digestivo y la zona del abdomen. Manipulando suavemente la zona lograremos una mejor movilización del intestino y las fascias que lo envuelven (membranas fibrosas que recubren el músculo), potenciar su flexibilidad y con ello paliar el fuerte dolor que provoca el cólico. Al mismo tiempo conseguimos relajar al pequeño, quitar puntos de tensión y estrés, y aportar algo de consuelo al bebé.

Más maniobras de masaje, en este vídeo:

Y con esto cerramos post. En breve, el tercer y último capítulo de la trilogía: sobre el masaje infantil y sus beneficios.

¡Nos vemos muy pronto!